jueves, 18 de julio de 2013

After Dark, Haruki Murakami

Titulo: After Dark
Titulo Original: After Dark 
Autor: Haruki Murakami
Editorial: Tusquets Editores 

Sinopsis

Es medianoche, y la joven de 19 años Mari Asai está leyendo un libro en un restaurante que abre toda la noche. Pretende esperar a que amanezca. Un joven la interrumpe: es Takahashi, un músico al que ha visto una única vez. Su hermana Erin, mientras tanto, duerme en su habitación, sumida en un sueño profundo. Takahashi se va a ensayar con su grupo, pero promete regresar antes del alba. Mari sufre una segunda interrupción: Kaoru, la encargada de un hotel por horas, solicita su ayuda. Mari habla chino y una prostituta de esa nacionalidad ha sido brutalmente agredida por un cliente. 

Reseña

Empecé este libro con mucha expectativa. Murakami se ha vuelto extremadamente popular con muchos de sus títulos y justamente por eso decidí lanzarme por una segunda novela de él. No fue lo que esperaba. Quisiera arriesgarme a decir que mi decepción se deba a un choque cultural. La gran diferencia entre la cultura occidental y la oriental,  ya que  la imagen que me había formado de este autor después de haber leído “Al Sur de la Frontera al Oeste del Sol” pueda ser que se deba a la faceta occidental que Murakami plasma en algunas de sus obras.

Mari Asai es una joven poco común (tímida, retraída, enfrascada en si misma) que se encuentra leyendo en un “diner” a eso de la medianoche. Cuando Takahashi (un joven fresco, despreocupado, músico) la interrumpe y decide sentarse con ella a platicar. Este acontecimiento desencadena una serie de eventos que nos hace querer progresar en la historia con paso acelerado. Conforme avanza la lectura, Mari va soltando esa faceta dura de mujer inquebrantable y va comprendiendo como las cosas no son tan fáciles para algunos como quisiéramos creer. Y que ella no es tan indiferente y dura hacia la vida como nos hace creer.

Esta historia resalta una gran moraleja, no somos los únicos lidiando con problemas en este mundo. Cuando cae el velo de la noche y el día se esconde vemos que un mundo totalmente diferente surge, After Dark, deja al descubierto lo que sucede cuando nadie está viendo, cuando nadie está al pendiente. Sobre como la perspectiva puede tener dos caras, como una moneda, cuando es de día y cuando es de noche. Todo puede ser visto con diferentes ojos.

Creo que fue fascinante el hecho de habernos guiado como lectores a través de dos aspectos: uno, el habernos llevado en un orden cronológico (ya que avanzamos cada capítulo como si fueran las manecillas de un reloj análogo) durante el transcurso del tiempo (lento) de un Tokio que ve la vida durante la madrugada. Un ambiente nocturno pero místico a la vez. Cuando todos duermen suceden cosas que no podríamos ni siquiera imaginar. Y dos, el habernos hecho participes como lectores ya que Murakami nos dibuja dentro de su obra como si fuéramos el lente misterioso y omnipresente de una cámara que se da a la tarea de grabar todo. Sentimos por un momento como si nos moviéramos como una cámara de seguridad que está al pendiente de todas las salas de un mismo edificio. Literalmente hace mención de dicho lente y lo relacionamos con que es un personaje más, el lector.

Tardé mucho en digerir esta historia. Al principio me enojé muchísimo con el autor, luché con el libro, incluso toque el tema con algunos amigos acerca de lo mucho que me había molestado el libro. Sin embargo, después de días de darle un descanso a la pelea de los libros, las ideas comenzaron a fluir con mucha más nitidez y claridad que antes. Por ejemplo, entendí que cuando peleas con el libro y te dan ganas de zangolotear al autor, se trata de un gran libro. Un libro al cual deberías darle el beneficio de la duda y quizás una relectura. Claro como en cualquier caso hay cosas que no me gustaron pero un 80% de la lectura es rescatable. Ciertos personajes serian desechables a mi parecer pues no tienen mayor gracia y no aportan casi nada a la historia pero hay muchos otros que me parecen fascinantes y que al haber cabos sueltos deja mucho a la imaginación.

En cuanto a la música, Murakami nunca defrauda, siempre logra encausar sus novelas en un mundo que gira en torno a la ambientación musical. Una gran carga de jazz y blues clásico y para no perder la efervescencia occidental un par de canciones noventeras que se amoldan a los personajes principales.

En conclusión la trama es entretenida, pero le faltó algo. Hay varios elementos clave que nos sitúan en un análisis social en conjunto con analogías que debemos captar entre líneas. No es lo mejor de este autor y claro está no hay libro perfecto, pero es una historia entretenida, fácil de seguir, reflexiva y profunda, pero ligera a la vez.